AL#13 Antes de dar el primer paso

Hoy toca empezar a convertir los sueños en un objetivos.

Porque los sueños son maravillosos para ilusionarnos, pero si queremos que algún día se hagan realidad, necesitamos bajarlos a tierra.

Para eso, un sueño tiene que cumplir dos requisitos.

Tiene que ser divisible y tiene que ser agendable.

Divisible significa que puedes trocearlo en pequeños escalones, fáciles de subir uno a uno hasta llegar arriba 

Agendable significa que cada pequeño escalón tiene que tener un hueco en tu agenda del día a día.

Durante las próximas semanas veremos cómo hacer esto de una forma fácil.

Pero antes de diseñar ningún plan, hay algo que mucha gente pasa por alto.

Saber desde dónde parte.

Ahora que tenemos claro el punto de llegada, para trazar un plan necesitamos conocer el punto de partida.

No es lo mismo querer correr una maratón si nunca has salido a correr, que si ya entrenas tres días por semana.

No es lo mismo emprender desde cero que hacerlo después de haber montado ya algún otro negocio.

Y tampoco es lo mismo tener cuatro hijos, una hipoteca y unos padres que necesitan cuidados, que vivir con tus padres, disponer de mucho tiempo libre y tener pocas responsabilidades.

A veces pensamos que solo hay una manera de hacer las cosas, y hay muchas, porque cada persona parte de un lugar diferente, y eso lo cambia todo.

Por eso, el mini paso de esta semana es muy sencillo.

Coge el sueño que elegiste el viernes pasado y pregúntate:

¿Desde dónde parto yo?

Y, a partir de ahí, diseñaremos un plan que se adapte a tu vida, y no a la de otra persona.

Nos vemos el próximo viernes.

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