La semana pasada te expliqué por qué sabes lo que tienes que hacer y aun así no lo haces. El cons tiene el plan, pero el subcons, que es quien manda de verdad, no se lo cree y no arranca.

Esta semana te cuento cómo convencerlo.

Al subcons le gusta ganar, pero es un poco cobardica. Si le pides algo enorme, se asusta y ni siquiera lo intenta. Prefiere convencerse que ahora no es el momento, que cuando pase tal empezaras y mil excusas más. Pero si le pides algo tan pequeño que casi da risa, lo hace sin rechistar. Y una vez entra en la inercia de los buenos mini hábitos cada vez es capaz de hacer más cosas con menos esfuerzo.

La clave es no mirar la escalera entera, sino focalizarse solo en el primer escalón. Haz que el primer paso sea tan fácil que no puedas decir que no.

Por ejemplo, en lugar de empezar con una dieta estricta. Empieza por algo simple como tomar el café sin azúcar. Sin cambiar nada más de lo que habitualmente comes. Cuando eso ya lo hagas en automático, ya darás el siguiente paso.

Ordenar tú casa entera de golpe sería demasiado difícil, pero tirar una cosa al día como te propuse en la primera audioletter, es facil

Si quieres más ejemplos, en mi libro “Disfrutar sin mirar el reloj” tienes un montón, pero ya ves que el patrón es siempre el mismo: un peldaño tan pequeño que el subcons no pueda negarse.

Porque cada vez que cumples uno paso, le demuestras que el cambio sí es posible. Y eso es exactamente lo que necesita para arrancar.

Así que el minipaso de esta semana es este: coge ese hábito que nunca empiezas y diseña un primer peldaño tan pequeño que casi te dé vergüenza lo fácil que es.

Eso es todo.

La semana que viene te explicaré cómo saber cuándo ha llegado el momento de subir al siguiente escalón.

Nos vemos el próximo viernes.

Compartir post