AL#6 ¿Por qué sabes perfectamente lo que tienes que hacer y aun así no lo haces?

 

Seguro que te ha pasado.

Sabes que deberías hacer más ejercicio.

Sabes que deberías leer más.

Sabes que deberías acostarte antes.

Y sin embargo haces justo lo contrario.

Tranqui, que la solución es bastante simple. Solo tienes que entender cómo funciona tu mente, y te lo voy a explicar sin tecnicismos ni frases que suenen a hierbas.

Nuestra mente tiene dos partes principales que, para simplificar, yo llamo el cons y el subcons.

El cons es muy listo. Sabe exactamente lo que te conviene, hace planes y toma buenas decisiones. Pero necesita energía y fuerza de voluntad para funcionar, y eso se gasta rápido.

Por eso trabaja muy pocas horas al día.

El subcons, en cambio, es más torpe pero es muchísimo más trabajador. Funciona en piloto automático las veinticuatro horas del día.

Así que: ¿Quién crees que toma la mayoría de las decisiones de tu vida?

¡Exacto! El subcons. Siempre el subcons.

Y si no te has molestado en programarlo en dirección a tus objetivos, no sigue tus planes. Sigue los planes de otros en base a patrones por lo que te han inculcado de pequeño, los que impone la sociedad. Los que ves cada día en redes sociales.

Si no lo has programado tú, lo han programado otros, así de simple.

Por eso todo el mundo hace listas de propósitos en enero y en febrero todo sigue igual. Una parte de ti quiere cambiar. La otra sigue haciendo lo de siempre, sobre todo porque todavía no se cree que el cambio sea posible. 

La semana que viene te contaré cómo convencer a esa parte automática de que el cambio sí es posible.

Pero antes, y como mini paso de la semana, identifica un hábito o una meta que lleves tiempo queriendo instalar y siempre aplazas.

Sin más. Solo nombrarlo.

Porque el simple hecho de nombrarlo ya es el primer paso para tomar el control.

Nos vemos el próximo viernes.

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