Frente a la rueda de la rata, que gira y gira sin avanzar, yo te propongo la rueda de la libertad.
Una rueda que también gira, pero avanza en dirección a tus sueños.
Hasta ahora hemos visto dos de sus partes y, durante las próximas semanas, te mostraré las otras dos para que tengas el mapa completo.
- Eliminar
En lugar de empezar sumando más tareas y más objetivos, yo prefiero empezar eliminando.
Porque no puedes construir una vida mejor sobre una agenda que ya está saturada.
- Minihábitos
Una vez has hecho algo de espacio, llega el momento de introducir pequeños cambios.
No se trata de cambiar tu vida de golpe. Se trata de empezar a generar inercia.
Igual que una bola de nieve empieza siendo pequeña y acaba convirtiéndose en algo mucho más grande.
- Objetivos
Elegir la dirección hacia tus sueños es fundamental.
Avanzar rápido no sirve de nada si vas hacia donde no quieres ir.
Aquí convertiremos los objetivos en escalones para que sean mucho más fáciles de subir.
- Productividad
Ahora sí, trataremos de hacer lo importante de una forma más rápida.
Porque hacer las cosas rápido sin saber hacia dónde quieres ir es seguir en la rueda de la rata.
Y lo bonito de la rueda de la libertad es que, cuando llegas al cuarto paso, tienes una inercia positiva imparable.
Vuelves al primer paso para eliminar algo más, incorporar nuevos minihábitos, plantearte nuevos objetivos y mejorar un poco más tu productividad.
La rueda sigue girando, pero ya no sobre el mismo sitio.
Cada vuelta te deja un poco más cerca de la vida que quieres construir.
La semana que viene empezaremos a hablar de la tercera parte de la rueda: los objetivos.
Y te presentaré una lámpara mágica que no concede deseos…
Pero sí puede ayudarte a descubrir cuáles son los tuyos.
Nos vemos el próximo viernes