AL#5 ¿Conduces tú o el piloto automático?

 

Todos tenemos un piloto automático. Y no es malo en sí mismo, es genial para las rutinas, para no tener que pensar en cada pequeña decisión del día. El problema es cuando ese piloto automático te lleva por caminos que tú no has elegido.

Te hace decir sí cuando quieres decir no. Te hace comprar cosas que no necesitas. Te mete en rutinas que te agotan. A eso yo lo llamo el Piloto Automático Negativo: el que funciona solo, pero en tu contra.

Te cuento uno de los míos. Cada vez que cogía el teléfono, abría las redes sociales y el correo. Sin pensarlo. Era puro reflejo. Y claro, lo que iba a ser un vistazo rápido se convertía en mucho scroll y más tiempo del que quería consultando el correo.

Lo resolví de una forma muy simple: moví los iconos de redes y correo a una segunda pantalla. Nada más. Solo ese pequeño obstáculo es suficiente para romper la inercia. Ahora, cuando cojo el teléfono y no veo esos iconos a primera vista, me da tiempo a preguntarme ¿realmente quiero entrar aquí ahora?

El WhatsApp sí lo dejé en la primera pantalla. Mi cerebro, como el de la mayoría, es bastante adicto al móvil, así que decidí negociar con él en lugar de pelearme. En vez de quitarle todo de golpe, con WhatsApp le daba un pequeño chute de dopamina para que el cambio no fuera tan brusco.

No he eliminado nada. Solo he puesto un poco de fricción entre el impulso y la acción.

Así que el mini paso de esta semana es este: identifica una acción que haga tu Piloto Automático Negativo. Una inercia que te frena, una costumbre que te agota, algo que haces sin pensar y que luego no te suma. Y ponle fricción. Así te dará tiempo de desactivarlo y ganarle la partida.

La próxima semana empezaremos un sprint temático de 3 semanas en el que te contaré cómo utilizar, programar y activar el Piloto Automático Positivo.

Nos vemos el próximo viernes

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